No. Lavar el pollo crudo puede dispersar bacterias peligrosas como la salmonella o campylobacter en superficies y utensilios. En lugar de lavarlo, asegúrate de cocinarlo a una temperatura interna mínima de 75 °C, lo que elimina cualquier riesgo bacteriano en entornos de restauración.
La guerra del absentismo: ¿Por qué nos cuesta tanto hablar de las bajas sin enfadarnos?
El debate sobre el absentismo laboral en nuestro país se ha convertido en un campo de batalla. Rara es la semana en la que no se publica un titular alarmante sobre los...





