El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Riesgos en la intervención de voluntarios tras una DANA: Coordinación y seguridad en la fase de recuperación
La reciente DANA en la Comunidad Valenciana ha puesto en evidencia el papel esencial de los voluntarios. Miles de personas se han volcado en ayudar, demostrando que la...





