El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Hablemos de ergonomía: ¿Es obligatorio adaptar el puesto de trabajo a la persona?
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) establece de manera clara que "el trabajo debe adaptarse a la persona" (art. 15.1.b). Este principio no solo es un...





