El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Riesgos laborales en la hostelería: un sector que exige atención en materia de PRL
El verano asoma y con él la temporada alta en la hostelería. Un sector que genera miles de empleos y dinamiza la economía, pero que también esconde riesgos...





