El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
¿Demasiado mayor para trabajar? Qué es el edadismo y cómo combatirlo
En la era del envejecimiento poblacional, la vida nos regala más tiempo para acumular experiencia, adquirir sabiduría y construir proyectos asombrosos. Pero, ¿cómo...





