El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Un trabajo decente es un trabajo seguro. Un llamamiento en favor de entornos de trabajo más seguros y saludables, el nuevo informe de la OIT.
Cerca de tres millones de personas fallecen cada año por accidentes y enfermedades laborales, según el último informe de la Organización Internacional del Trabajo...





