El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
La imprudencia laboral y la percepción del riesgo
Según la Estrategia Española de Seguridad y Salud Laboral 2023-2027, un porcentaje muy elevado de los accidentes y enfermedades profesionales se producen por riesgos de...





