El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Estar bien en el trabajo: Integrando salario emocional y gestión de riesgos psicosociales
El tiempo que pasamos en el lugar de trabajo tiene un impacto profundo en nuestra calidad de vida. Tanto empresarios como empleados reconocemos lo importante que es...





