El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Formación del artículo 19 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
La formación a la que hace referencia el artículo 19 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de Riesgos Laborales, juega un papel crucial en la seguridad de...





