El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Día de la mujer: hablemos sobre prevención y salud laboral
Conmemorando, durante esta semana, el Día Internacional de la Mujer, hoy hablamos sobre perspectiva de género e igualdad en la prevención de riesgos laborales. ...





