El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
La comunidad LGBTIQ+ y su seguridad en entornos laborales
La comunidad LGTBIQ+ y su seguridad en entornos laborales aún debe ser analizada. Nos encontramos en pleno siglo XXI y todavía existe una clara discriminación sexual en...





