Adaptar horarios evita la exposición al calor extremo en las horas más críticas. Esto reduce el riesgo de fatiga térmica, mejora el rendimiento y disminuye la probabilidad de accidentes. Trabajar en condiciones más frescas favorece la seguridad laboral.
5 herramientas para gestionar la edad en la prevención de riesgos laborales
En 2025, las personas de 55 años o más representaban el 21,7 % de la población ocupada, frente al 15 % de 2015. Es decir, más de uno de cada cinco trabajadores tiene ya...





