Porque fortalecen la barrera intestinal, mejoran la absorción de nutrientes, favorecen el tránsito y refuerzan la inmunidad. Su inclusión en menús institucionales contribuye a la salud digestiva y a la prevención de trastornos comunes, como diarreas asociadas a antibióticos o síndrome del intestino irritable, con impacto positivo en la salud colectiva.
Riesgos en la intervención de voluntarios tras una DANA: Coordinación y seguridad en la fase de recuperación
La reciente DANA en la Comunidad Valenciana ha puesto en evidencia el papel esencial de los voluntarios. Miles de personas se han volcado en ayudar, demostrando que la...





