Porque los alimentos pasan horas en la «zona de peligro» (entre 4 °C y 60 °C), lo que favorece la multiplicación de bacterias como Salmonella, E. coli o Listeria. Además, pueden generarse toxinas que no se eliminan con la cocción. Esta práctica está prohibida en entornos con requisitos de higiene alimentaria.
El ruido en el trabajo: la responsabilidad de la empresa y del técnico de prevención
En muchas empresas, la prevención frente al ruido todavía se resume en una caja de tapones, algunas orejeras y un cartel obligatorio de “uso de protección auditiva”....





