Porque los alimentos pasan horas en la «zona de peligro» (entre 4 °C y 60 °C), lo que favorece la multiplicación de bacterias como Salmonella, E. coli o Listeria. Además, pueden generarse toxinas que no se eliminan con la cocción. Esta práctica está prohibida en entornos con requisitos de higiene alimentaria.
Verano y PRL: 8 riesgos organizativos que conviene anticipar
Hay dos factores que condicionan especialmente la seguridad y salud en el verano: el calor y el desajuste entre la actividad y los recursos disponibles. El verano suele...





