Porque durante la descongelación los alimentos entran en la “zona de peligro” (4 °C a 60 °C), donde las bacterias patógenas se multiplican rápidamente. Si se vuelven a congelar sin cocción, esas bacterias sobreviven y se multiplicarán aún más al volver a descongelar, aumentando el riesgo de intoxicación alimentaria.
Qué puede revisar la Inspección de Trabajo ante el calor y otros fenómenos meteorológicos
La Inspección de Trabajo puede comprobar si la empresa ha identificado los riesgos derivados del calor y otros fenómenos meteorológicos adversos, si los ha evaluado...





