Papel de cocina desechable (especialmente tras manipular carne cruda), bayetas antibacterianas lavables que secan rápido, o toallas de microfibra si se higienizan tras cada uso. Estas alternativas reducen la carga microbiana y el riesgo de transmisión de patógenos.
5 herramientas para gestionar la edad en la prevención de riesgos laborales
En 2025, las personas de 55 años o más representaban el 21,7 % de la población ocupada, frente al 15 % de 2015. Es decir, más de uno de cada cinco trabajadores tiene ya...





