La piel de frutas y verduras como manzanas, zanahorias y pepinos es rica en fibra, antioxidantes y vitaminas. En restauración, aprovecharlas no solo mejora el perfil nutricional de los platos, sino que reduce el desperdicio y aporta texturas y sabores interesantes, siempre que se laven correctamente.
Verano y PRL: 8 riesgos organizativos que conviene anticipar
Hay dos factores que condicionan especialmente la seguridad y salud en el verano: el calor y el desajuste entre la actividad y los recursos disponibles. El verano suele...





