Un alimento en mal estado muestra signos de descomposición (olor, color o sabor alterados), mientras que un alimento contaminado puede parecer normal pero contener microorganismos patógenos invisibles. En la industria, no se puede asumir que un alimento “normal” es seguro si no se han cumplido las condiciones higiénico-sanitarias requeridas.
Lluvias y viento fuerte en el trabajo: ¿saben tus trabajadores cómo actuar cuando llega un temporal?
AEMET anuncia lluvias intensas o fuertes rachas de viento. Pero ¿qué deben hacer los trabajadores? ¿Pueden seguir con sus tareas? ¿Quién decide si hay que suspenderlas?...





