Un alimento en mal estado muestra signos de descomposición (olor, color o sabor alterados), mientras que un alimento contaminado puede parecer normal pero contener microorganismos patógenos invisibles. En la industria, no se puede asumir que un alimento “normal” es seguro si no se han cumplido las condiciones higiénico-sanitarias requeridas.
El ruido en el trabajo: la responsabilidad de la empresa y del técnico de prevención
En muchas empresas, la prevención frente al ruido todavía se resume en una caja de tapones, algunas orejeras y un cartel obligatorio de “uso de protección auditiva”....





