Usar microondas sin remover el contenido, recalentar de forma desigual, no comprobar la temperatura interna, dejar el alimento en reposo sin conservarlo adecuadamente, y recalentar más de una vez el mismo plato. Todos estos errores aumentan el riesgo de intoxicación alimentaria.
Tecnoestrés: Qué es y cómo gestionarlo
No es casualidad que este año la Semana Europea para la Seguridad y la Salud en el trabajo haya puesto en el punto de mira el impacto de las tecnologías digitales en...





