Al menos una vez cada seis meses o según lo indique el fabricante. La calibración garantiza que las mediciones de conservación, cocción y enfriamiento sean precisas y seguras. Un termómetro desajustado puede permitir proliferación de patógenos sin ser detectado.
La guerra del absentismo: ¿Por qué nos cuesta tanto hablar de las bajas sin enfadarnos?
El debate sobre el absentismo laboral en nuestro país se ha convertido en un campo de batalla. Rara es la semana en la que no se publica un titular alarmante sobre los...





