Es clave para mantener la cadena de frío o calor. Los alimentos deben trasladarse en vehículos limpios, refrigerados o térmicos según el tipo de producto, y en envases herméticos. Un mal transporte puede deteriorar la calidad, romper la inocuidad y generar riesgos graves para los consumidores.
La Inspección de Trabajo intensificará en julio el control del riesgo por calor
La gestión del riesgo por calor vuelve a situarse en el foco de la Inspección de Trabajo. Dentro de la Campaña Ibérica sobre Riesgos Emergentes del Cambio Climático y...





