Se enseña a leer e interpretar etiquetas (caducidad, consumo preferente, ingredientes, alérgenos), y a almacenar correctamente alimentos según su tipo: crudos, cocidos, refrigerados, congelados o secos. Esto es clave para preservar la calidad y evitar contaminaciones en cocinas profesionales, supermercados y comedores.
¿Hay que actualizar la formación PRL si un trabajador de ETT cambia de puesto?
Una ETT contrata a una persona para trabajar como carretillero en una empresa usuaria. Antes de incorporarse, recibe la formación PRL correspondiente a ese puesto, pero...





