Asignar un trapo por tarea específica (manos, platos, encimeras), cambiarlos frecuentemente (al menos una vez al día), lavarlos a 60 °C mínimo con detergente, secarlos completamente y almacenarlos en lugares limpios y ventilados, lejos del horno o zonas contaminadas.
La guerra del absentismo: ¿Por qué nos cuesta tanto hablar de las bajas sin enfadarnos?
El debate sobre el absentismo laboral en nuestro país se ha convertido en un campo de batalla. Rara es la semana en la que no se publica un titular alarmante sobre los...





