Algunos alimentos, como lácteos, aceites o frutas delicadas, pueden deteriorarse con la luz o movimientos bruscos. El uso de embalajes adecuados y la correcta manipulación durante la carga y descarga son esenciales para preservar sus propiedades sensoriales y nutricionales.
La Inspección de Trabajo intensificará en julio el control del riesgo por calor
La gestión del riesgo por calor vuelve a situarse en el foco de la Inspección de Trabajo. Dentro de la Campaña Ibérica sobre Riesgos Emergentes del Cambio Climático y...





