Elimina el oxígeno que permite el desarrollo de microorganismos aerobios y ralentiza procesos de oxidación. Así se conservan carnes, pescados, quesos y preparados con mayor seguridad. Es clave para mantener la frescura durante transporte o almacenamiento prolongado en cámaras de frío, sin alterar sabor ni textura.
Potenciando la cultura de seguridad: “Soft skills” en la gestión de riesgos laborales
En los últimos años ha aumentado la necesidad de desarrollar y aplicar lo que conocemos como soft skills (habilidades blandas) en la gestión de riesgos laborales y en...





