Elimina el oxígeno que permite el desarrollo de microorganismos aerobios y ralentiza procesos de oxidación. Así se conservan carnes, pescados, quesos y preparados con mayor seguridad. Es clave para mantener la frescura durante transporte o almacenamiento prolongado en cámaras de frío, sin alterar sabor ni textura.
Tecnoestrés: Qué es y cómo gestionarlo
No es casualidad que este año la Semana Europea para la Seguridad y la Salud en el trabajo haya puesto en el punto de mira el impacto de las tecnologías digitales en...





