Elimina el oxígeno que permite el desarrollo de microorganismos aerobios y ralentiza procesos de oxidación. Así se conservan carnes, pescados, quesos y preparados con mayor seguridad. Es clave para mantener la frescura durante transporte o almacenamiento prolongado en cámaras de frío, sin alterar sabor ni textura.
Reto Halloween: evitar el “ghosting laboral” y los “empleados zombi”
Seguro que has escuchado hablar de ciertos fantasmas que acechan en el ámbito profesional, y de seres que caminan por la oficina como auténticos zombis. Quizás los...





