Elimina el oxígeno que permite el desarrollo de microorganismos aerobios y ralentiza procesos de oxidación. Así se conservan carnes, pescados, quesos y preparados con mayor seguridad. Es clave para mantener la frescura durante transporte o almacenamiento prolongado en cámaras de frío, sin alterar sabor ni textura.
La Inspección de Trabajo intensificará en julio el control del riesgo por calor
La gestión del riesgo por calor vuelve a situarse en el foco de la Inspección de Trabajo. Dentro de la Campaña Ibérica sobre Riesgos Emergentes del Cambio Climático y...





