Permite conservar aromas, propiedades nutricionales y sabor sin añadir conservantes. Reduce el volumen, facilita el almacenaje, evita el desperdicio de excedentes estacionales y permite preparar caldos, mezclas o infusiones más duraderas. Es una técnica sostenible y económica que se adapta bien a menús saludables y funcionales.
¿Hay que actualizar la formación PRL si un trabajador de ETT cambia de puesto?
Una ETT contrata a una persona para trabajar como carretillero en una empresa usuaria. Antes de incorporarse, recibe la formación PRL correspondiente a ese puesto, pero...





